lunes, 27 de septiembre de 2010

San Miguel Arcángel


Príncipe de los ángeles fieles al Señor. Su nombre significa: «¿Quién como Dios?».
Aunque la mentalidad moderna se rebele a ello, es cierto que Dios, al componer el poema de la Historia humana, concede lugar de preferencia a los espíritus angélicos.
San Miguel es uno de los siete arcángeles y está entre los tres cuyos nombres aparecen en la Biblia. Los otros dos son Gabriel y Rafael. La Santa Iglesia da a San Miguel el más alto lugar entre los arcángeles y le llama "Príncipe de los espíritus celestiales", "jefe o cabeza de la milicia celestial". Ya desde el Antiguo Testamento aparece como el gran defensor del pueblo de Dios contra el demonio y su poderosa defensa continúa en el Nuevo Testamento.

Muy apropiadamente, es representado en el arte como el ángel guerrero, el conquistador de Lucifer, poniendo su talón sobre la cabeza del enemigo infernal, amenazándole con su espada, traspasándolo con su lanza, o presto para encadenarlo para siempre en el abismo del infierno.

La cristiandad desde la Iglesia primitiva venera a San Miguel como el ángel que derrotó a Satanás y sus seguidores y los echó del cielo con su espada de fuego.

Es tradicionalmente reconocido como el guardián de los ejércitos cristianos contra los enemigos de la Iglesia y como protector de los cristianos contra los poderes diabólicos, especialmente a la hora de la muerte.
Oración:

"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y asechanzas
del demonio.
Reprímale Dios, pedimos suplicantes,
y tú Príncipe de la Milicia Celestial,
arroja al infierno con el divino poder
a Satanás y a los otros espíritus malignos
que andan dispersos por el mundo
para la perdición de las almas.
Amén."

3 comentarios:

tia elsa dijo...

Son mensajeros verdad? muchos dicen que es Jesús como criatura celestial, sera asi? Besos tía Elsa.

Militos dijo...

Querida Desire: qué magnífico post has escrito, me recuerda a uno de Arcendo, de otro año.
Debemos encomendarnos con frecuencia a San miguel, pues en estos tiempos hay mucho demonio suelto.
Esa oración siempre me gustó mucho y la rezo a menudo.

¡Me alegra tánto verte publicar!
un beso con todo mi cariño, preciosa

Anónimo dijo...

hola desiré

me encantó tu post sobre san Miguel defensor de los hijos de Dios y de todo el que lo invoque.
que te defienda a ti y a tu familia

dios te bendiga, un abrazo

kantemos...splendor