Hace cuestión de dos meses, a los niños se les exigió en la escuela la cédula de identidad, mis hijos contaban con la partida de nacimiento, correspondiente, no así con dicho documento. Así que comencé a prepararles todos los papeles requeridos a saber: fotocopias de los documentos de los padres, partida de nacimiento original, fotocopia del libro de actas donde figura lo mismo que la partida de nacimiento (absurdo, ya tengo el certificado y me piden de nuevo eso), certificado de vida y residencia, etc.
Ya que quería que los documentos salgan rápido y cuando fui a la sucursal del la Dirección de Identificaciones de mi comunidad me dijeron que si los tramitaba ahí, estarían recién en 8 a 12 meses aproximadamente!. Decidí trasladarme a la capital distante a 55 km. de mi ciudad, eso, con todos los interesados, es decir niños de 6, 10 y 11 años respectivamente, encima en colectivo!
Invite cordialmente a mi esposo a acompañarnos a tan genial excursión, a lo cual él muy tontito declino diciendo que tenia cosas urgentes que hacer en su trabajo (mentira!). MI hijo mayor también invento miles de excusas, para no acompañarnos en tal aventura, los muy cobardes!
Así que armándome de valor y varias cosas mas para el viaje, como ser abundante agua en termos individuales, por que mis hijos en otra vida debieron de ser camellos porque beben como tales, emprendimos el viaje a los desconocido...
El viaje en el bus duraba aproximadamente 2 horas, al mayor de los que me acompañaban Paul, pronto lo bautizamos como pitufo gruñón, ya que se pasaba quejandose de todo, que el calor, que la lentitud del bus, de la gente que lo apretaba etc. etc. Enzo en cambio lo paso en grande durante el viaje pronto se se hizo amigo de una joven con quien ya intercambio teléfonos y email.
David se paso preguntado de todo lo que veía, si como se llama esta ciudad, si porque se llamaba así etc. etc.
Cuando por fin llegamos fuimos primero al Registro Civil en busca de la dichosa fotocopia del acta, había una fila larguisima y yo ahí con tres niños que parecían cabras recién salidas del monte, saltando de aquí para allá, yéndose de un sitio a otro, etc. etc. Así que para tenerles quieto un rato saque una hoja, les mostré una mesa vacía en el salón y les pedí que se fueran ahí los tres juntos a practicar sus firmas personales que utilizarían en su cédula, la idea les entusiasmo y fueron corriendo.
Entretanto por fin llegue a la ventanilla respectiva y pude solicitar las fotocopias respectivas, menos mal el tramite fue rápido, llame a mis hijos para irnos a la Dirección de Identificaciones, cuando nos retirábamos veo de reojo a un funcionario moviéndo la cabeza de un lado a otro, con cara de pocos amigos, señalando un libro de entradas y salidas de expedientes adornados con bellas firmas, que había en la mesa donde estuvieron los niños practicando y pense eso les pasa los funcionarios que no se quedan en sus puestos, por lo menos a cuidar sus documentos... de todos modos decidimos apresurar el paso por cualquier eventualidad.
A esa altura ya era cerca del medio día y ya estaban hambrientos, el agua y los otros avíos ya se habían acabado, así que entramos a un expendio a recargar energías.
Por fin llegamos a destino, otra fila,menos mal no tan larga, ultima revisión de documentos, todo ok, ya solo llegar sacarse la foto, hacer las firmas, la impresión digital y san se acabo.
Ya entro el ultimo que estaba delante de nosotros, seriamos los próximos! por fin!.
David me mira con ojitos agrandados y me dice: Mamá necesito hacer el dos.
Miro la fila detrás mio y veo una gran cantidad de gente, así que le digo si no podría aguantar un poquito hasta terminar sus documentos y que luego iríamos al baño, me dice que lo intentara, miro al frente y veo que en unos minutos ya nos llamaran, de reojo, veo a un niño dando saltitos alrededor del salón con signos inequívocos de necesidad de ir al baño.
Por fin nos llaman! siento en la silla primerito a David que ya estaba con necesidades apremiantes, entrego la carpeta conteniendo todo lo requerido. Foto, impresión digital, firma, interrogatorio a la madre todo ok, con la emoción a David se le olvida su necesidad, así que continuamos tranquilamente con los demás niños. Excelente, todos terminan muy bien sin problemas.
Al salir de la habitación David recuerda su necesidad, corre directamente al baño sin que yo pueda alcanzarlo y se mete directamente al de hombres, así que le pido al pitufo gruñón que lo acompañe.
Al salir unos pasos en el salón que esta abarrotado ahora de gente, escucho un grito fortísimo proveniente del baño: Mamaaaaaaa no hay papel!!!!. Toda la gente da la vuelta a mirarme y yo sonrió (que mas puedo hacer) y doy vuelta a auxiliar al necesitado, siempre hay de todo en la cartera de mamá, menos mal!.
Salimos de Identificaciones con la satisfacción del deber cumplido, por lo que decidimos ir a festejarlo en Mc Donald como corresponde, luego de una tarde llena de juegos y abundante comida chatarra, emprendemos el viaje a casa, super cansados pero felices de una aventura mas para guardar en el cofre de tesoros de mamá...